
Tarjeta Regalo (100 €)
Cómo funciona
Un regalo a lo grande. Da para crear un conjunto completo: collar, pendientes, anillo y pulsera, todo elegido a su gusto.
- Se envía al instante por correo electrónico, a ti o directamente a la persona que la recibe.
- Puedes añadir un mensaje personal y elegir el día de envío.
- Válida en toda la tienda online de Vivante Madrid, también con nuestras ofertas.
- Si el pedido cuesta más, se paga la diferencia. Si cuesta menos, el saldo restante se queda en la tarjeta.
El regalo que siempre acierta
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Entrega al instante
Llega por correo electrónico justo después del pago o el día que elijas.
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Mensaje personal
Escribe unas palabras y su nombre. Llegan junto al código de la tarjeta.
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Válida en toda la tienda
Sirve para cualquier joya de Vivante Madrid, también con nuestras ofertas.
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Saldo que no se pierde
Si gasta menos, el resto se queda en la tarjeta para la próxima compra.
Preguntas frecuentes
Al comprar, elige enviarla a otra persona y escribe su correo, su nombre y tu mensaje. Le llegará un email con el código de la tarjeta el día que elijas.
Si prefieres entregarla tú, no rellenes esos datos y te la enviamos a tu correo.
Al instante, en cuanto se completa el pago. Si eliges un día de envío, llegará ese día por la mañana.
Al pagar, se escribe el código de la tarjeta en el campo de tarjeta regalo o código de descuento. El importe se descuenta del total del pedido.
Si cuesta más, se paga la diferencia con cualquier otro método de pago. Si cuesta menos, el saldo restante se queda en la tarjeta para la próxima compra.
Sí. La tarjeta regalo funciona como forma de pago, así que también vale para pedidos con nuestras ofertas por cantidad.
Vivante en movimiento
Empezó con una joya que no quería soltar Empezó con una joya que no quería soltar
Vivante nació el día en que mi abuela me puso su tobillera en la muñeca y me dijo: «las cosas bonitas se cuidan, y las que importan se quedan». Aquella pieza había sobrevivido al mar, a los años y a tres generaciones sin perder el brillo.
Vivante nació el día en que mi abuela me puso su tobillera y me dijo: «las cosas bonitas se cuidan, y las que importan se quedan». Aquella pieza había sobrevivido al mar y a tres generaciones sin perder el brillo.
Hoy creamos en Madrid joyas que aguantan la vida real, con agua, prisas y abrazos fuertes incluidos, para que también tú tengas una pieza que puedas pasar el día de mañana. Porque una joya Vivante no se compra: se hereda.
Hoy creamos en Madrid joyas que aguantan la vida real, para que tú también tengas una pieza que heredar. Porque una joya Vivante no se compra: se hereda.